26 de abril de 2012

Reseña: Fue un beso tonto, Megan Maxwell



Gracias a Blog Book Tour 2.0 he tenido la oportunidad de leer “Fue un beso tonto” de Megan Maxwell. Anteriormente a este había leído “Las ranas también se enamoran”, publicado por la misma editorial y he decir que haberlos leído por este orden, primero Las ranas y después “Fue un beso tonto” ha influido negativamente en mi valoración sobre la obra, ahora os diré por qué.


“Fue un beso tonto”, de Megan Maxwell, narra la historia de dos amigas policías y sus respectivas historias de amor con dos adinerados médicos escoceses. Como es típico en Megan, la novela está cargada de oralidad y situaciones realistas que hacen que la historia sea divertida. En algunos puntos no he podido evitar soltar la carcajada, como me suele ocurrir con esta historia, y se la recomiendo a todas aquellas personas a las que les gusten las historias románticas y, más especialmente, la chick-lit.

Sin embargo, he de decir en contra de este libro que en algunas partes me ha parecido que todo pasa muy deprisa. En una ocasión incluso miré en Internet a ver de qué fecha era este libro, pues pensé que quizá fuera uno de los primeros de Megan. Además, gran parte de la trama se resuelve gracias a que el personaje en cuestión abre la boca en el momento adecuado y desvela (siempre sin querer, claro, aunque para mí no resultaba nada natural que justo dijera esas palabras) algo que hace que todo cambie o se descubra la artimaña que tan bien había planeado. Finalmente, y aquí vengo a explicar por qué no recomiendo leer “Las ranas también se enamoran” y “Fue un beso tonto” sin dejar pasar un tiempo entre ambas lecturas, algo que tampoco me gustó demasiado son las similitudes existentes entre ambas novelas. No diré qué escenas son para no destripar, pero hay escenas idénticas en ambos libros y, teniendo en la mente todavía fresca la historia de Marta y Philip, la historia de Olga y Clara con sus respectivos doctorcitos no ha terminado de ganarse mi corazón, no porque no sea divertida, picante y realista, sino porque pensaba “esto ya lo he leído” o “aquí va a pasar tal cosa, como en el otro”.

En resumen, “Fue un beso tonto” es una novela ideal para los amantes de las historias chick-lit con grandes dosis de humor, realismo y escenas subiditas de tono. Si cuando cojáis este libro todavía no habéis leído “Las ranas también se enamoran”, mejor, aunque si ya habéis leído la historia de Marta y Philip, esta historia seguirá atrapándoos y haciéndoos reír.  

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